Mujeres que Toman la Palabra

Después del último encuentro, el pasado mes de abril para las elecciones generales, nos quedaron tantas ganas de compartir que repetimos nuevamente este jueves 23 de mayo previo a las elecciones municipales, autonómicas y europeas.

Comenzamos la tarde, en el local del Colectivo Atenea, con una queja común sobre como en las últimas semanas nos hemos encontrado nuestros buzones, una y otra vez, atestados de sobres, papeletas, folletos, panfletos, dípticos e incluso revistas y periódicos con los que cada partido político ha tratado de saturarnos a información.... o desinformación, según se mire. Atiborrarnos a tanta documentación en vez de ayudarnos para aclarar nuestro voto, en caso de tener dudas, nos ha producido demasiados empachos.

Continuando en la línea de lo anterior, se nos escapa de nuestro entendimiento a que se debe este festival de cartones en cada farola y valla del municipio, por no nombrar la ridícula lucha entre partidos por ocupar un pequeño espacio de territorio visible para mostrar una cara con una consigna muy machacada. ¿Realmente piensan que obtendrán más votos quien más se repita en las calles? ¿Qué diagnóstico tienen los políticos en sus manos sobre la ciudadanía para pensar que inundarnos con tanto papel les dará el triunfo? Para empezar en políticas medioambientales quedan suspendidos.

Coincidimos todas con el oportunismo de algunos partidos que se han dedicado a hacer visitas a diversos colectivos en el último mes, tanto en las actividades públicas como en los locales a nivel interno. En los últimos cuatro años no hemos tenido ni noticias, ni reuniones con estos representantes públicos. Las necesidades de los colectivos municipales están, en su mayoría, presentadas por registro de entrada e incluso publicadas en redes sociales, no es necesario que haya un acercamiento, cámara en mano, para hacer ver que se ocupan y preocupan en generar cambios y apoyar la participación ciudadana.

En estos acercamientos, tanto en visitas como en el batiburrillo de papeleo han intentado transmitirnos sus programas electorales haciéndonos creer que los van a cumplir a pies juntillas, cuando ya por experiencia sabemos que estos programas no se cumplen pues los partidos no adquieren un compromiso con la ciudadanía y siempre les da tiempo a tirar de la “herencia recibida”.  Desvergüenza, porque saben fehacientemente que muchas de las cosas que llevan en su programa no podrán cumplirlas.

Para no quedarnos enfrascadas a nivel municipal, después de casi una hora cerramos el diálogo de lo más cercano y ampliamos para hablar de las elecciones europeas. En cuanto a ellas estábamos de acuerdo en lo lejos que nos queda y a su vez como interesa que nos quede lejos, qué poca información tenemos y cuantas decisiones importantes para nuestra vida diaria se toman en el parlamento europeo sin que nosotras apenas percibamos una línea de cada ley aprobada. Hablamos de lobbies, de tratados de libre comercio, de las decisiones sobre la alimentación y las multinacionales que la dirigen, del poder de las empresas farmacéuticas, de la militarización del continente, de la Europa fortaleza. A medida que pasa el tiempo vamos observando transformaciones sutiles sin llegar a notar la profundidad de estos cambios que favorecen a las grandes empresas, sin tener en cuenta las necesidades de la ciudadanía.

Casi habíamos cumplido hora y media de conversaciones enriquecedoras y no queríamos acabar sin nombrar las autonómicas, que en el caso especial de Canarias votamos al Parlamento teniendo, por primera vez, dos sobres destinados para esta institución. Planteamos serias dudas de la garantía que estos dos sobres dan para todas las islas, preguntándonos incluso si esto pudiera ser una argucia cuya fórmula beneficiaría al partido que actualmente gobierna. Según parece forma parte del nuevo Estatuto Canario, algo de lo que en ningún momento han hecho partícipe a la ciudadanía.

Sobre el Cabildo, y ya cerrando rápidamente la noche, apuntamos que las decisiones políticas de los últimos años dejan mucho que desear. Cuando las expectativas sobre las personas que nos representan son más altas la desilusión es mayor y esto nos lleva a la desconfianza en la representación política, sea del partido que sea.

Con poco tiempo ya para sacar conclusiones finales cerramos la noche agradecidas por los nuevos aprendizajes compartidos. Nos quedamos con ganas de continuar, pues había tema para rato, pero ya tocaba despedirnos. Sin lugar a dudas algo quedó claro, estamos hartas de que la clase política nos trate como a menores en pañales, que tomen decisiones que nos afectan directamente sin contar con nosotras. Sería más efectivo y democrático incluirnos en esa toma de decisiones, mantenernos informadas en todo momento, hablan de transparencia cuando realmente es complicado acceder a la informacón que se maneja en las instituciones. No entendemos que dediquen estas últimas semanas a “repartir caramelos” y sobre informarnos con sus programas futuros para luego, durante casi 4 años darnos la espalda.

Por todo ello, tenemos claro que las políticas se crean desde la calle, desde los aprendizajes colectivos, desde la gente organizada, desde la mirada diversa y amplia, desde ahí estaremos nosotras. Mujeres en Rebeldía.