25 Noviembre 2017

Como cada 25 de Noviembre, salimos a ocupar las calles para gritar contra el horror que ocurre dentro de la intimidad de las casas, el horror en esquinas oscuras, dentro de portales, por la violencia hacia las mujeres con los golpes, a través de las instituciones, a través del sistema judicial y podríamos continuar un largo etcétera que ya todas conocemos.

En esta ocasión no hubo llamada desde la batukada feminista, “la soRora subVersiva”,  las circunstancias nos llamaron a la coherencia, al autocuidado y así lo hicimos. Pero allí estábamos, con el puño en alto, diciendo con palabras, aquello que también sentimos, que decimos con los tambores. Lo importante, hacernos oir, que nuestras palabras, sentimientos, rabia no se vean ahogadas.

El recorrido Santa Ana - San Telmo, eramos muchas las personas que nos congregamos, muchas mujeres jóvenes, muchas mujeres trans, muchas mujeres y hombres que luchamos por una sociedad sin violencias contra las mujeres.

Las compañeras de la Red feminista de Gran Canaria, a la llegada de la manifestación en San Telmo, nos recibieron con gritos de “POR LAS QUE ESTÁN, POR LAS QUE NO ESTÁN, POR LAS QUE PELIGRAN”, se me pone la piel de gallina al recordarlo.

 Y luego el manifiesto, manifiesto que nos hizo llorar, llorar de tristeza por esta gran lucha, que lejos de debilitarse se recrudece diariamente y llorar de emoción, por sentirnos unidas, estamos juntas y somos poderosas, “juntas somos manada”.

 

La Revolución será Feminista, o no Será!